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07
Ene
10

Agustín Millares Sall

NO VALE

Te digo que no vale
meter el sueño azul bajo las sábanas
pasar de largo, no saber nada
hacer la vista gorda a lo que pasa
guardar la sed de estrellas bajo llave

Te digo que no vale
que el amor pierda el habla
que la razón se calle
que la alegría rompa sus palabras
que la pasión confiese: Aquí no hay sangre

Te digo que no vale
que el gris siempre se salga
con la suya, que el negro se desmande
y diga “cruz y raya”
al júbilo del aire

Vuelvo a la carga y digo: Aqui no cabe
esconder la cabeza bajo el ala
decir “no lo sabía”, “estoy al margen”
“vivo en mi torre solo” y “no sé nada”

¡Te digo y te repito que no vale!

CONTIGO

¿Qué es lo que buscas, amigo,
con los ojos en la mar?
Caminos libres, amigo,
donde poder caminar.

Sólo yo te puedo dar
esos caminos, amigo.
Ven conmigo.

¿A dónde quieres llevar
la voz de mi sangre, amigo?

Al corazón popular.
Soy el pueblo, el pueblo, amigo,
y conmigo has de llegar
bien lejos… vente conmigo.
Ven, te digo.
Vamos juntos a cantar
la gozosa pleamar
de la paloma y del trigo.

Dame pronto el brazo, amigo
que comienzo a despertar.
Voy contigo.

CARTA ESPECIAL

Me han echado al correo
del oído
una carta de sueños.
Lleva un matado sello
de urgencia en los latidos
y un lacrado misterio.

Cuando me abras
– me ha dicho-
no des el contenido
a cualquier pelagatos que hable en serio;
no permitas que el viento
me destape.(pudiera tener frío)

Échame al fuego
antes que me de alcance un ojo ciego,
o envenene mi sangre el turbio río
que turba la razón de medio a medio.

Letra por letra, entrégame ahora mismo
a quien merezca levantar el vuelo,
a quien sea digno
de encontrarse en cueros
frente al mar donde empieza el infinito.

El alba está en camino
No hay que temerle al tiempo
que está por escribir. Témele al miedo
que sigue estando escrito
en la orilla de todo pensamiento.

Abre la carta y lee (lo que digo
es un secreto a voces). Doy por hecho
que me dirás un día: estoy contigo
(Lo que se llama un hombre hecho y derecho)

ELEGÍA A LA VOZ DE MI PADRE

El tiempo se va y no espera
que yo le diga mi amor.
Me abandona toda estrella
-incluso la que orientó
mis pasos sobrela tierra-
y, hasta de tanto dolor,
el mismo dolor me deja;
mas no
el mensaje de tu lengua
que, aunque vuela el ruiseñor,
en mi corazón se queda.

Me dejan de dar calor
las ilusiones, se alejan
de mi los rayos del sol,
los sueños cantan su ausencia
y todo me dice adios;
mas no
tu voz
que, aunque vuela,
se queda en mi corazón.

Me dicen que tengo hoy
que comprenderlo en silencio
y no lo comprendo, no.

Haría falta primero
para que no te oiga yo
que dejara, vivo o muerto,
de ser, padre, lo que soy.

Niño fui, y aún sigue siendo
de un niño mi corazón.
Todavía tu canción
me abre las puertas del sueño
y, a la salida del sol,
entre dormido y despierto,
aún me despierta tu voz.

Si mis labios florecieron,
si a mi ser condecoró
con una herida de amor
la justa mano del tiempo, a tí, padre, te lo debo;
a tí, el mejor labrador
ayer, de mis sentimientos
y más tarde, jardinero
de mi palabra aún en flor.

Hoy por mi vida interior
corre el río de tu verbo.
Con encendida pasión
como la sangre lo llevo
en la carne y en los huesos
y a su música me doy
como las llamas al viento.

Si entre las fauces de un trueno,
tu garganta se quebró,
mi corazón sigue lleno,
rebosante de tu voz
para que siga bebiendo
la luz de tu corazón.

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21
Dic
09

Notas biográficas y algo más sobre Pedro García cabrera

Pedro García Cabrera nace el día 19 de agosto de 1905 en Vallehermoso, isla de la Gomera, espacio al que quedará vinculada su infancia, jugando entre palmeras, barrancos y piteras, y acunado por una copla popular: “A la mar fui por naranjas, / cosa que la mar no tiene. / Metí la mano en el agua: / la esperanza me mantiene”. En 1915 la familia se establece en Tenerife, e inicia sus estudios de Bachillerato en el Instituto General y Técnico de La Laguna. Escribe y publica sus primeros textos en La voz de Junonia, el diario Gaceta de Tenerife y la revista Hespérides. Su primer libro, Líquenes, de 1928, presenta un espacio temático cargado de sugerencias: las islas y el mar.

Participa en los años treinta del siglo XX, junto a Eduardo Westerdahl y Domingo Pérez Minik, entre otros, en una hermosa aventura, la de Gaceta de Arte (1932-1936), una revista literaria, estética, filosófica, de bellas artes y cine, nacida en Tenerife y de alcance internacional, que conectó a los intelectuales y artistas canarios con las vanguardias europeas y el surrealismo. Publica su segundo libro, Transparencias fugadas (1934), y escribe La rodilla en el aguaDársena con despertadores. Es la época de la Segunda República Española y el poeta, militante socialista, es elegido concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y consejero del Cabildo Insular.

En julio de 1936, se produce la sublevación militar contra la democracia republicana y Pedro García Cabrera es detenido y deportado a un campo de concentración en el Sahara, del que se evade en 1937. Marcha a Dakar (Senegal) y, posteriormente, viaja a España y se integra en el frente republicano de Andalucía. Detenido en Granada, unos meses antes de acabar la Guerra Civil, permanecerá en prisión hasta 1946. Vive con dolor la guerra y sus consecuencias. Durante esos trágicos años, escribe diversos poemarios en los que relata sus experiencias y le canta a sus ausencias: la libertad, la paz, el amor, la justicia, los amigos… Estos libros son Entre la guerra y túRomancero cautivoLa arena y la intimidadHombros de ausenciaViaje al interior de tu voz.

Durante la dictadura, sigue escribiendo y manteniendo su compromiso ético e intelectual. A veces, se acercaba a la mar para intentar arrancarle naranjas. Mantenía sus sueños y esperanza en un futuro que no fuera “silencio amordazado”, buscando “un beso de paloma”, un consuelo que no hiciera “naufragar a mi palabra / ni apagar el amor que la mantiene”. Finalmente alcanzó a ver la tan ansiada democracia. Son años fructíferos para la poesía. Publica Día de alondras (1951), La esperanza me mantiene (1959),Entre cuatro paredes (1968), Vuelta a la isla (1968), Hora punta del hombre (1970), Las islas en que vivo (1971), Elegías muertas de hambre (1975), Ojos que no ven (1977) y Hacia la libertad (1978).

A VOZ EN CUELLO EN LA VOZ DEL AUTOR



PARIENTES ONTOLÓGICOS

Un perro de la calle,
fiel amigo del viento y las esquinas,
me acompañaba a veces
a mi rincón de párvulo
aprendiz de la mar.
Ignoraba su nombre si acaso lo tenía.
Era un perro de base,
sin que un collar lo distinguiera
ni tuviese educados los ladridos.
Un perro que era un puro
manantial de alegría
y un trotador del hambre.
Uno a otro nos dábamos presencia,
ambos nos compartíamos:
yo despertaba en su descanso
y él se echaba a dormir en un poema.
Resonando de atrás,
de las cureñas del azar del agua,
ritmos de la igualdad, fraternizábamos
un perro de la calle y un hombre sin fronteras,
dos cuentagotas de la eternidad.
(Ojos que no ven)

POLUCIÓN

Ahora sí que estamos en capilla.
Ningún juez ha firmado la sentencia
para dejar de ver el rostro de los días,
los cabellos del aire,
los pies de las montañas.
Las fábricas se salen con las suyas:
inmolan
lo que aún nos quedaba en el haber.
Y la muerte produce dividendos
en esta sociedad a tumba abierta
que llaman de consumo.
Hasta a la mar le duele el horizonte,
la soledad de nuestra compañía.
Está perdiendo el aire los pulmones,
la mar sus esperanzas
y los ríos sus muslos sin regazo.
Y no digamos nada de las penas
de quienes van la noche trabajando
para dar con el alba.
Haced un plebiscito.
Y que voten los árboles
con sus nidos vacíos,
las aguas con sus peces flotando a la deriva,
las desprovistas madrigueras.
Y que voten también los desiertos,
las islas, las arenas,
los cestos de basura de las calles,
el beso de los novios y los cines.
Sí, votemos por el sueño de la vida
los que estamos al borde de la muerte.
(Ojos que no ven)
Un día habrá una isla
que no sea silencio amordazado.
Que me entierren en ella,
donde mi libertad dé sus rumores
a todos los que pisen sus orillas.
Solo no estoy. Están conmigo siempre
horizontes y manos de esperanza,
aquellos que no cesan
de mirarse la cara en sus heridas,
aquellos que no pierden
el corazón y el rumbo en las tormentas,
los que lloran de rabia
y se tragan el tiempo en carne viva.
Y cuando mis palabras se liberen
del combate en que muero y en que vivo,
la alegría del mar le pido a todos
cuantos partan su pan en esa isla
que no sea silencio amordazado.
(Las islas en que vivo)
21
Dic
09

Volvemos otro ratito con Pedro García Cabrera

LA CESTA DE LA COMPRA

En el supermercado
el pan tenía rostro de hambre.
Miré el estercolero de los precios.
Quise comprar acelgas.
No había sino nubes
diciendo adios al prado de mis ojos.
Las papas dormitaban de silencio
en la cabeza de un pelícano
y flotaba el aceite
encima del regazo de una lágrima.
Y hasta el buen perejil mordió el anzuelo:
se vistió el uniforme de los zancos
para dejar de ser el inocente
chocolate del loro.
Sólo vendían amarguras de sal por todas partes,
sal en las ramas verdes,
sal y enojo en los granos,
sal manufacturada
con los emblemas de las frustraciones.
Y a mis lares retorno
todo mi cuerpo respirando ortigas.
Para llenar la cesta de la compra
sólo la rabia no tenía dueño.

SOLILOQUIO A UN POETA

Si, poeta, puedes hacer retumbar el trueno
en los élitros de una pajarita de papel.
Puedes abrir la jaula de la lluvia
dejando en libertad los bofetones de tu infancia.
Puedes embriagarte chupando
la capa de azúcar de las evasiones,
improvisar diabluras de cornetín de órdenes, decir “fu” a la moneda
con que compramos tus desamparos.
Puedes despilfarrarte midiendo
órbitas de satélites
con la unidad de una lombriz de tierra.
Puedes combinar los absurdos microbios
de las cosmogonías, el cuello de penumbras de un patíbulo
y hasta beber inocencia de alacranes
en el pie torcido de una bailarina.
Pero oye, oye, oye…
Si no te miras con lupa de millones de años-luz
para que en cada uno de tus gestos
anide una paloma mensajera,
sólo camuflarás en tus palabras
los volatines de los narcisismos,
la momia del porvenir de tu derrota,
el visto bueno a los espejos donde
la esclavitud refleja tu semblante.
Si, poeta, no cargues con el crimen
de abandonar el sueño en que flameas
cerrándole las puertas de ti mismo.
Más allá de las metáforas
la naranja del mar está esperando
redondear el mundo de tu mano.

Muy apropiado para el día de hoy, inicio del Invierno y día después del fiasco de la Conferencia de Amsterdam para prevenir los efectos del calentamiento global:

REUNION EN LA CUMBRE

Se habían reunido los tecnócratas.
Iban a renovar las estructuras.
Pusieron las palabras en invernaderos de plástico,
enseñaron a orinar por teléfono a los astronautas,
hicieron reformatorios para arcoiris subdesarrollados,
crearon la medalla del exterminio
para el bosque con mejor sombra
y otras varias especies de epifanías.
Aplaudieron los rascacielos
los aviones de caza,
las industriales humaredas.
Pero las multitudes,
las sirenas de alarma,
los toros de los mares
gritaron:

¡Penalty!

Los archipámpanos
continuaron el juego
con callos en el alma
y alergia a las razones de las fuentes.
Sólo después de oír a los eriales
concibieron la idea del oasis
y exclamaron:

-Se levanta la sesión
hasta que los árboles se escriban a máquina.

Y a trancas y barrancas
proseguimos comiéndonos
el pan con soledades.

21
Dic
09

Pedro Lezcano: un poeta de tomo y lomo

De un Pedro gomero afincado en Tenerife a otro Pedro madrileño de nacimiento y grancanario de toda la vida… dos interesantes productores de literatura del más alto nivel en un entorno geográfico y sociopolítico que explica en parte el inmerecidamente escaso conocimiento de su obra que se tiene fuera de nuestras islas.

Juzga tú, lector, y sobre todo disfruta de esta a todas luces insuficiente muestra de su producción… que a buen seguro procuraremos acrecentar más adelante, cuando hayamos presentado a muchos otros poetas canarios que aún esperan su turno en la cola de este rincón.

DISECCIÓN

Quise tenerte plena
sin la sombra de duda
de un volante de seda
sobre tu forma pura.

El lino de los sueños
desveló tu figura.
Te disolviste en línea,
te descubriste en bruma.

Blanca en sábanas blancas,
rosa en rosa penumbra,
inasible fragancia,

vaga tiniebla a oscuras.
Quedaste en nada, en nadie:
desnudez absoluta.

Menos que sueño fuiste,
ilusión, pura fuga.

Hasta el último pétalo
arrancado en la búsqueda,
no encontré de la rosa
la esencia que perfuma.

CONFORMIDAD
Yo declaro mi amor a lo que muere,
Siendo fugaz, no puedo amar lo eterno,
Amar lo eterno sólo es despedirse,
desesperadamente pasajero.

Muere la rosa cuando no es de cera.
Yo llamo hermano a lo que está muriendo.
Contento voy con el que va conmigo,
aunque muy pobre sea el compañero.

Se nos ha muerto el hijo de la infancia
del que no somos sino vivo féretro,
un hijo extraño que a la vez fue padre
de lo que somos y lo que seremos.

Muere la rosa cuando no es de cera.
Yo fui silencio y volveré al silencio;
pero por un instante lo habré roto
con una imprecación o con un beso.
Hasta el poema callará conmigo,
aunque algún eco dejará en el viento.

Muere la rosa cuando no es de cera.
De mí tan sólo quedarán los huesos,
lo más infame si lo más perenne,
pobres despojos del festín del tiempo.

Si no tan bello como el de la rosa,
polvo seremos, ¡aunque polvo en vuelo,
como el del ala de la mariposa!.

CANCIÓN DE EMPÉDOCLES

Ser aire es sólo volar.
Ser fuego se llama arder.
Ser agua, soñar, cantar.
Y ser tierra, perecer.

Aire, fuego, tierra y agua:
los principios del vivir.
La vida es volar, arder,
soñar, cantar y morir.

Añadiré para aquellos que no sepan nada sobre su persona, lo que dice de él la wikipedia:

Pedro Lezcano Montalvo (n. Madrid1920 – f. Las Palmas de Gran Canaria2002), poeta español.

Aunque nace en Madrid en 1920, su familia se traslada a la isla de Gran Canaria cuando este tenía dos años de edad. Comienza a escribir sus primeras poesías en los años de la Guerra Civil Española, aunque su vocación literaria no verá la luz en papel de imprenta hasta años más tarde.

Cursa la carrera de Filosofía y Letras entre La Laguna (Tenerife) y Madrid, pero no llega a terminar su tesis doctoral y mostrará su descontento y discrepancias ante las ideas presentes en la Facultad de Letras de la Universidad Complutense. Tras terminar los estudios se establecerá como impresor y editor.

En sus años universitarios en la capital de España, frecuenta a los garcilasianos liderados por el poeta José García Nieto en su tertulia del Café Gijón. Allí traba amistad con Eugenio de NoraDámaso AlonsoCela entre otros intelectuales de la posguerra española. También son frecuentes sus visitas a Villa Velintonia, la casa de Vicente Aleixandre. Escribe cuentos, teatro –en aquellos años una obra suya es premiada por el Ateneo de Madrid– y poesía, y comienza a publicar sus versos en revistas literarias de la época empujado por sus amigos madrileños.

Influenciado inicialmente por los poetas del 27, especialmente por Miguel Hernández, admirador de los vates isleños Saulo TorónTomás MoralesAlonso Quesada -a los que considera padres espirituales de una obra poética nacida en las Islas pero con vocación universal-, alterna desde sus primeros poemarios publicados la poesía popular con la de contenido social y humanístico, sin despreciar la lírica más existencialista y amorosa. El propio Dámaso Alonso sería uno de sus críticos literarios más entusiastas cada vez que un poemario suyo salía a la calle.

Su vinculación con otros poetas e intelectuales canarios de su generación, como los hermanos Agustín MillaresJosé María Millares SallCarlos Pinto GroteVentura DoresteVíctor Doreste (algunos de ellos hacen tertulia en una imprenta que abre Lezcano en Las Palmas de Gran Canaria a finales de los 40), propicia la aparición de Antología cercada, un poemario colectivo que se adelanta a lo que después se catalogaría como Poesía Social en España. En la siguiente década, con su hermano Ricardo, con amigos y familiares, sostiene durante 12 años – como autor, director y actor- una recordada actividad teatral a la sombra de El Museo Canario, el Teatro Insular de Cámara.

De su obra en prosa hay que destacar La ruleta del Sur (1956), Desconfianza (1945), Diario de una mosca (1994) y Cuentos sin geografía y otras narraciones (1968). De su obra poética quizás sean La MaletaConsejo de Paz las más conocidas, pero también hay que mencionar libros como Cinco Poemas (1944), Romancero canario (1946), Paloma o herramienta (1989) y Romance del tiempo (1950).

También adoptará un compromiso político colaborando estrechamente con el Partido Comunista de España durante los años de la dictadura, con Canarias Libre, y otras iniciativas antifranquistas.

Por su poema Consejo de Paz, donde realiza una denuncia de las injusticias sociales y una crítica al militarismo, es sometido a un consejo de guerra junto a Salvador Sagaseta.

Sus poemas han sido musicados por diversos compositores populares como Manuel PicónAndrés Molina, aunque su relación más importante en este campo la estableció con Manuel González OrtegaMestisay, con quienes establece una fecunda relación personal y artística desde la fundación del grupo, participando en conciertos y giras internacionales donde recitaba sus poemas y colaborando como recitador en la cantata “Romance del Corredera”, basada en un texto de su autoría. Varias canciones de Mestisay, como “Sulema” o “Mi pequeña María” tienen su origen en poemas del propio Lezcano, que también grabó con el grupo canario en la década de los 80 su monólogo poético “La Maleta”, muy popular en las Islas Canarias, y que sería musicado por Rogelio Botanz y grabado por Taller Canario de Canción.

En los años 80 inicia su faceta como candidato político independiente en la coalición Unión del Pueblo Canario, hasta llegar a la Presidencia del Cabildo de Gran Canaria en 1991, por el partido ICAN. Miembro de Honor de la Academia de la Lengua Canaria, Premio Canarias de Literatura y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria e hijo adoptivo de esta ciudad, Lezcano fue, además, un notable jugador y maestro de ajedrez, submarinista, senderista y micólogo.

Fallece en Gran Canaria en el año 2002.

En la inauguración del colegio que lleva su nombre, deleitó a los asistentes con este poema que dice también bastante, junto a su foto, de la clase de persona, tan querida por todos, que fue Pedro Lezcano.

Jamás imaginé ver mi apellido
en una placa impreso,
que no fuera en la última morada
en donde todos nos veremos.

Pero sobre este manantial de vida,
humano semillero
de una escuela, jamás pude soñarlo
ni en el más ilusorio de los sueños.

Hoy no quiero vestir de ceremonia
mi reconocimiento.
Cualquier modestia es fatuidad ahora.
Quiero pasar el trance sonriendo.

Veo pasar los años y los niños,
desfilando en el tiempo.
El barrio de Jinámar tendrá parques,
agua diaria y luz, limpios comercios.
Los niños bajarán como torrentes
ruidosos, saltarines, risueños.
Y al pasar la fachada
de este hermoso colegio,
me mirarán con cierta antipatía,
subido a este letrero,
símbolo del estudio que comienza
donde termina el juego.

Algún niño, curioso,
preguntará al maestro
si el hombre que rotula el edificio
es la firma del dueño.
Y dirá el Profesor: éste es el nombre
de un señor que hacía versos.

Y pasarán más años y más niños.
Y alguno, descontento
después de vacaciones, con los ojos
nublados aún de sueño,
de una buena pedrada echará abajo
mi apellido paterno.

Y quedará colegio Pedro, a secas.
¿Quién será este don Pedro?
Y el profesor, rascando su cabeza,
contestará, perplejo:
Yo lo sabía antes,
pero no me acuerdo.

Y el profesor consultará más tarde
al director del Centro,
y acordarán complementar la placa
poniendo Pedro Crespo,
u otro nombre que inspire a los muchachos
el debido respeto.

PEDRO LEZCANO MONTALVO, Septiembre/1985

21
Nov
09

Uno de los mejores poetas canarios: Pedro García Cabrera

Podría haber seguido poniendo poemas y más poemas de Saulo Torón y quizá más adelante lo haga, cuando haya presentado a muchos otros de una larga lista que tengo en mente.

Ahora seguiré con una muestra de uno de mis preferidos: Pedro García Cabrera

A LA MAR FUI POR MI VOZ

Mar a la que he buscado como un sueño,
haz tuya mi palabra,
no me la dejes nunca descansar en la frente,
llénala de retumbos y de olas,
levántamela en vilo,
dale la libertad de andar por todas partes.
Una palabra que se articule en huracanes,
que tenga el universo de una gota de agua,
donde puedan procrear todas las bestias,
donde se oiga resollar las multitudes.
No quiero las palabras que recuerden
las aguas heladas en el fondo de un lago,
las palabras que vayan a un entierro.
Las quiero como lágrimas,
sin goznes aceitados,
con el salto de un tigre.
Una palabra con calles llenas de gente,
con aguaceros sobre planchas de zinc,
que haga saltar montañas,
poner en pie el cauce de los ríos,
darle al barro un hogar de lejanías.
Una palabra que pise las tabernas,
que se embriague de ron y de cuchillos,
que cruja como el pan en la boca del horno.
Una palabra que abrigue los inviernos,
que arda como el fuego en las cocinas,
que mueva las caderas igual que una muchacha.
Una palabra viva como el llanto de un niño,
que pueda dar la mano y estrecharla,
que se ponga mis trajes y zapatos,
que encienda un cigarrillo y salga de paseo
a levantar ciudades de enamorado rostro
donde vivan los hombres sin sentirse enemigos.
Palabras que no teman morir atropelladas
ni decir loque sienten poblándose de nudos.
Palabras que madruguen y den los buenos días,
que se carguen al hombro las piedras del trabajo,
que salten de los libros y te claven su aguja
y que en cualquier instante
vibren como las gradas de un partido de fútbol.
Y cuando esta palabra tenga fuerza y dominio
para tomarme en brazos,
tutear mi aventura,
darle cielo a mi sangre,
transfigurar mi voz en una hoguera,
se haya, como una esponja, empapado de pueblo,
que vaya a tus orillas, descalza y pescadora,
a sacar de las redes el seno de naranja
que tiembla en la desnuda poesía.

Con la mano en la mar así lo espero.

PEDRO GARCÍA CABRERA ( La esperanza me mantiene, 1959)

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Si el mar jugaba un papel muy importante en la poesía de Saulo Torón… cabría decir que también ocurre lo mismo, pero acrecentado, en la poesía de Pedro García Cabrera. Y para muestra varios botones:

Hasta también se ha marchado
la cuerda del horizonte
para jugar con las trombas
en otro estadio, al diábolo.
Y las montañas fruncidas
cabalgadas por las nubes
su vivac gris levantaron
Qué solita está la mar.
No la apuñala ni un barco.

Ya que la brisa blanca
torea velas,
levantemos casitas
sobre la arena.
Y verás con qué gracia,
no hay otra igual,
el mar tiende y destiende
su delantal.

Imagen

Me hice unas castañuelas
con dos lapas de la mar.
Cuando suben las mareas
se ponen a repicar.

Cómo se engaña la gente
y cómo me río yo
cuando dicen que las conchas
tienen del mar el rumor.

No es el rumor de la mar,
es el rumor de los dos,
de cuando fuimos mariscos
en sólo un caparazón.

Pedro García Cabrera ( Líquenes, 1928)

Imagen

A LA MAR VOY TODAVÍA

Dime, tú, mar, ahora ¿a qué naranja
he de tender mi frente?
¿Debo arrancar de cuajo tus arenas,
golpear tus rumores,
escupir tus espumas,
matar tus olas de gallina de oro
que sólo ponen huevos de esperanza?
La paz te he suplicado y me la niegas,
mi ternura te ofrezco y no la quieres.
Pero algo he de pedirte todavía:
que no hagas naufragar a mi palabra
ni apagar el amor que la mantiene.
Aún mi mano en la mar, así lo espero.

PEDRO GARCÍA CABRERA (La esperanza me mantiene, 1959)

AL MAR EN LA LEJANÍA
lo ha vacunado una vela.
-Sigan subiendo clavijas
que está baja la marea
y se están viendo los cuescos
verde jade de las piedras.
Sigan subiendo clavijas
para que la vela crezca.
Con ella estoy esperando
un cargamento de estrellas.

PEDRO GARCÍA CABRERA (Líquenes, 1928)

Imagen

20
Nov
09

Saulo Torón y el mar

PRELUDIO.

El mar es a mi vida
lo que al hambriento el pan;
para saciar mi espíritu
tengo que ver el mar.

El mar me da la norma
y el ansia de vivir:
su majestad es ciencia
suprema para mí.

Palabras de los siglos,
obras de eternidad,
¿qué sois ante la inmensa
sublimidad del mar?

Partículas del polvo
qu el viento alza al barrer,
que al sol brillan un punto
y luego no se ven.

El mar es lo diverso;
lo eterno está en el mar;
es múltiple, absoluto,
y siempre universal.

Yo he visto al mar alzarse
soberbio de altivez;
y luego, humildemente,
tenderse ante mis pies.

El mar guarda el secreto
de toda comprensión;
su espacio es el palacio
de la imaginación.

El mar del mediodía
radiante en claridad,
es un influjo activo
de vida y ansiedad.

Y en el ocaso de oro
y en la mañana azul,
el mar es siempre norma
de fuerza y de salud.

Yo al mar le debo entera
mi vida, que es un mar:
un mar de sentimiento
y de serenidad.

Por eso el mar ejerce
en mí tanta atracción…
Lo que hay dentro de mí
es mar y corazón.

Mar violento o pacífico,
mar encalmado o brioso,
mar sombrío,
mar luminoso:
yo sé el secreto
que guardas en tu fondo.
Sé el misterioso impulso,
el indomable encono
con que impetuoso muestras
tu ceño pavoroso:
y sé en la paz amable
y amplia de tus reposos,
el hálito que mueve
tu corazón recóndito.
Tus iras, tus bonanzas,
tus espejismos todos,
revelan claramente
tus sentimientos hondos…

Yo sé que el ansia tiene
su límite en el ocio,
que la esperanza muere
si es imposible el logro;
que todo se derrumba
y se convierte en polvo,
que todo cambia y muere
al más ligero soplo.
Pero tú, mar excelso,
mar augusto o brioso,
pacífico o violento,
sombrío o luminoso,
eres el mismo siempre:
potente y misterioso
y múltiple…porque tienes
la eternidad en tu fondo.

Imagen
CAPRICHO
El cristal de la mañana
se rompió y cayó en el mar;
yo lo miro hecho pedazos
sobre las olas brillar.

Quién pudiera -¡oh, eterno niño!-
sus pedazos recoger,
y formar un cristal nuevo …
ipara volverlo a romper!

Saulo Torón : Canciones de la orilla

Mar tranquilo, mar en calma,
espejo del alto cielo,
lámina de azul intacta,
quién pudiera
sobre tí dejar grabadas
la palabra nunca escrita,
la idea jamás soñada! …

Saulo Torón (Frente al muro, 1963)

Mar rumoroso y blando, mar risueño
de la playa de luz donde he vivido,
ante tu inmensidad todo es pequeño,
amigo eterno del peñón querido.

Tu manso arrullo es ideal beleño
para el doliente corazón herido;
tu azul, remanso del celeste ensueño;
tu inquíetud, anhelo de algo presentido.

Ante ti el alma elévase más pura.
Más luminosa y viva es la hermosura
del sol naciente cuando en tí se vierte.. .

¿Qué sería de mí vida, torpe y vana,
si no oyera tu voz cada mañana,
si cada día no pudiera verte?

Saulo Torón (Frente al muro)

Imagen

18
Nov
09

¿Quién fue Saulo Torón?

Saulo Torón Navarro

(De Wikipedia, la enciclopedia libre)

Saulo Torón Navarro fue un poeta grancanario, y junto a Tomás Morales y Alonso Quesada,  una de las máximas figuras del modernismo poético canario. Su poesía  se caracteriza por el tono sencillo y la escasez de artificios.

Biografía

Nació en Telde el 28 de junio de 1885. A los 2 años pierde a su madre, a un hermano y a dos hermanas. Se trasladó a Las Palmas de Gran Canaria con su padre, y estudia con él, y muerto éste, con su hermano mayor Julián. Su primer empleo fue en una tienda de tejidos. A los 15 años es mancebo de Farmacia, para luego pasar a la compañía carbonera de Gran Canaria con destino en la caseta del Puerto de la Luz y de Las Palmas donde lo visitaban sus amigos poetas. En 1930 es trasladado a las oficinas de Miller, donde trabajaría hasta su jubilación en el año 1959.

En 1936 contrae matrimonio con Isabel Macario, maestra de canto. El estallido de la Guerra Civil Española hace que se aparte voluntariamente de la actividad pública literaria, hasta casi al final de su vida, cuando los poetas de las generaciones siguientes lo animan a volver a dar algún poema a la imprenta.Muere en Las Palmas de Gran Canaria el 23 de enero de 1974, a los 89 años.

Estilo

Está más cerca del intimismo y del estilo de Antonio Machado. Abunda un disimulado pesimismo, una vaga melancolía, y la monotonía de lo cotidiano. Su poesía está muy lejos de ser grandilocuente. Lo llamaban el de los versos humildes. Es una poesía que mira hacia dentro y que da gran importancia a su mundo interior.

Logra sintetizar los momentos del día en el mar, con la intriga amorosa, esto es: el amanecer o la espera de la amada, el mediodía o el encuentro de los amantes, el ocaso o la traición y la huida, y la noche o el tormento de los recuerdos y el final de la gran mentira.

Sin duda, el aspecto más interesante de Saulo Torón es el mar. En El Caracol Encantado el mar es la tragedia del amor, la preocupación del poeta es todo para él, y con él se identifica.

Obras

Todo su legado, biblioteca personal, manuscritos y fotografías se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La producción lírica de Saulo Torón está contenida en los siguientes libros:

  • Las Monedas de Cobre (1919)
  • El Caracol encantado (1926)
  • Canciones de la orilla (1932)
  • Frente al muro: resurrección y otros poemas (1963)

VOZ ÚLTIMA.

Dice una voz a lo lejos:
Corazón, llora tus cuitas;
no cantes, que ya no es tiempo.
Tu vida se está acabando
como un inútil recuerdo.
No cantes… Y escucha sólo
lo que te diga el Silencio.

Saulo Torón. Las Palmas, 1969

Y para estar en familia, una de su hermano Julián, que también era poeta:

SIN  RUMBO
Embarcado en la nave de la Vida
presto salí del sosegado puerto,
con fe buscando el porvenir incierto
por ruta a mi ambición desconocida.

Atrás dejé la juventud querida,
hermosa tierra que a olvidar no acierto,
y me interné en el piélago desierto
sin encantos, ni goces, ni medida.

Hoy cansado del viaje fatigoso,
quiero encontrar la calma y el reposo
después de los innúmeros azares;

mas ¡ay! que siempre en pos de una quimera
la tierra busco en vano; por doquiera
tienden su triste inmensidad los mares.

Julián Torón Navarro.