21
Dic
09

Volvemos otro ratito con Pedro García Cabrera

LA CESTA DE LA COMPRA

En el supermercado
el pan tenía rostro de hambre.
Miré el estercolero de los precios.
Quise comprar acelgas.
No había sino nubes
diciendo adios al prado de mis ojos.
Las papas dormitaban de silencio
en la cabeza de un pelícano
y flotaba el aceite
encima del regazo de una lágrima.
Y hasta el buen perejil mordió el anzuelo:
se vistió el uniforme de los zancos
para dejar de ser el inocente
chocolate del loro.
Sólo vendían amarguras de sal por todas partes,
sal en las ramas verdes,
sal y enojo en los granos,
sal manufacturada
con los emblemas de las frustraciones.
Y a mis lares retorno
todo mi cuerpo respirando ortigas.
Para llenar la cesta de la compra
sólo la rabia no tenía dueño.

SOLILOQUIO A UN POETA

Si, poeta, puedes hacer retumbar el trueno
en los élitros de una pajarita de papel.
Puedes abrir la jaula de la lluvia
dejando en libertad los bofetones de tu infancia.
Puedes embriagarte chupando
la capa de azúcar de las evasiones,
improvisar diabluras de cornetín de órdenes, decir “fu” a la moneda
con que compramos tus desamparos.
Puedes despilfarrarte midiendo
órbitas de satélites
con la unidad de una lombriz de tierra.
Puedes combinar los absurdos microbios
de las cosmogonías, el cuello de penumbras de un patíbulo
y hasta beber inocencia de alacranes
en el pie torcido de una bailarina.
Pero oye, oye, oye…
Si no te miras con lupa de millones de años-luz
para que en cada uno de tus gestos
anide una paloma mensajera,
sólo camuflarás en tus palabras
los volatines de los narcisismos,
la momia del porvenir de tu derrota,
el visto bueno a los espejos donde
la esclavitud refleja tu semblante.
Si, poeta, no cargues con el crimen
de abandonar el sueño en que flameas
cerrándole las puertas de ti mismo.
Más allá de las metáforas
la naranja del mar está esperando
redondear el mundo de tu mano.

Muy apropiado para el día de hoy, inicio del Invierno y día después del fiasco de la Conferencia de Amsterdam para prevenir los efectos del calentamiento global:

REUNION EN LA CUMBRE

Se habían reunido los tecnócratas.
Iban a renovar las estructuras.
Pusieron las palabras en invernaderos de plástico,
enseñaron a orinar por teléfono a los astronautas,
hicieron reformatorios para arcoiris subdesarrollados,
crearon la medalla del exterminio
para el bosque con mejor sombra
y otras varias especies de epifanías.
Aplaudieron los rascacielos
los aviones de caza,
las industriales humaredas.
Pero las multitudes,
las sirenas de alarma,
los toros de los mares
gritaron:

¡Penalty!

Los archipámpanos
continuaron el juego
con callos en el alma
y alergia a las razones de las fuentes.
Sólo después de oír a los eriales
concibieron la idea del oasis
y exclamaron:

-Se levanta la sesión
hasta que los árboles se escriban a máquina.

Y a trancas y barrancas
proseguimos comiéndonos
el pan con soledades.

Anuncios

0 Responses to “Volvemos otro ratito con Pedro García Cabrera”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: